31 de diciembre de 2009

De principios y finales


Llega fin de año y cambiamos calendarios. Sumamos un 1 al 2009 y obtenermos 2010. Miramos atrás y pensamos proyectos para los doce meses que vendrán.

Pareciera que sumamos el tiempo por kilos, siempre en aumento, siempre en linea recta. O avanzamos y crecemos... o retrocedemos.

Me gusta que la Astrología plantea la comprensión del tiempo de forma circular. No es una linea siempre en ascenso sino que empieza a dar forma a algo, la desarrolla y cuando está en su cenit, en el momento de máxima plenitud, vuelve al origen, disolviéndola.

Vemos que partimos en Aries, un fuego, el deseo de ser, el deseo por el deseo mismo. Nos encontramos con la materia en Tauro. Luego, aprendemos a pensar un vínculo entre ellos gracias a Géminis y, finalmente, en Cáncer, le damos forma. En este signo, nace la Humanidad que va desarrollándose poco a poco para llevar su conciencia hasta Capricornio, el décimo signo. Aquí nos encontramos con la máxima madurez humana. El esquelo en el cuerpo humano, la ley y la tradición en el mundo de lo social. Capricornio contiene así a "toda la Humanidad".

Y entonces, cuando el camino debería cerrarse, el mandala astral hace un giro. No se sostiene o sigue hacia arriba sino que se direcciona hacia abajo. Llegamos a Acuario, y con este signo, vienen las revoluciones, los cambios imprevistos, la destrucción de todo lo que consideramos fijo, estable y ley. Quedan así "partes de Humanidad" y ya no el Ser Humano en el sentido alcanzado anteriormente. Sigue entonces la rueda en su curso y llegamos a Piscis, donde estas partes, diferentes entre sí pero todas necesarias, se disuelven en el confunso de mar de la igualitaria unidad.

Y aquí no acaba todo, porque la rueda vuelve a girar, nunca cesa en su curso, como es eterna también la órbita de los planetas, y el mar escupe una bola de fuego ardiente que desea por sobre todas las cosas ser. Es el mero deseo: Aries.

Y entonces comenzamos de nuevo...

Siempre en círculos
siempre de vuelta al principio
siempre encaminados hacia el final
siempre girando
siempre naciendo, desarrollándonos y disolviéndonos...

+ a.l.e.j.o l.o.p.e.z +

27 de diciembre de 2009

Saturno

Saturno es el séptimo planeta de la Pirámide Caldea y una puerta de estrecho paso hacia los planetas transpersonales (Neptuno, Urano y Plutón). Y es uno de los dos maestros astrológicos.

Decribamos esta imagen: un hombre con una hoz, un pequeño arbusto, un brazo que se alza en alto, la hoz que cae, ramas que se cortan, un pequeño manojo de hierbas ahora podadas. Saturno es el podador, y la silueta del hombre con la hoz lo ha confundido con la muerte. En verdad, podría serlo. Saturno es límite y la muerte, aquella última frontera ineludible para todos.

Vemos entonces a un hombre que sin propósito alguno, por el puro capricho, poda un arbusto. Si Saturno es límite, en este principio también se condensa el padre que prohibe a su hija salir de noche, el policía que multa a quien se excede de velocidad, la bailarina que se obligada a ensayar horas y horas. Golpes, choques, frustraciones, negaciones. Todo eso es Saturno.

Miremos entonces de nuevo la imagen. Periódicamente, este hombre se acerca al arbusto y lo poda. Cada vez, en su vegetal desemparo, el matorral se frusta mirando a los ábroles que crecen alto en derredor suyo. El tiempo pasa y, cuando echamos una vez más la mirada, no reconocemos nuestro pequeño matorral. El sabio sabe podar árboles para que crezcan vigoros y fuertes, bellos y fascinantes. Nuestro pequeño arbustito tiene ahora forma propia, flores brillantes y se alza erecto de manera bello. Era necesaria la poda para que creciera así.

Saturno entonces es además sostén, crecimiento, forma y estructura. He aquí la hija que crece sana y salva, los accidentes evitados, la bailarina que luego de golpes y caídas parece volar al bailar. El éxito por el esfuerzo, el trabajo y la constancia también es Saturno.

Todo tiene dos caras. Todo su contrapartida fácil y difícil. Saturno es un auténtico maestro. Nos enseña a brillar por quienes somos a partir de nuestros límites y no a pesar de ellos.

Este corto me lo envió Cristina, una amiga de Buenos Aires. Gracias a ella por hacer las veces de maestra:

http://www.youtube.com/watch?v=BUBPX28_mAE&feature=related

Espero lo disfruten.

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24 de abril de 2009

Tauro y la materia

Pasado el signo número 1 de Aries, entramos a los próximos 30 grados del Cìrculo Zodiacal para ubicarnos en Tauro.
Tauro es un signo de Tierra y es además, fijo.

De los cuatro elementos, la Tierra es el más denso, lento. Entonces, Tauro es el signo con mayor posibilidad para lo permanente, invariable e inmóvil. De ahí que se catalogue a los taurinos de testarudos cuando en realidad deberíamos entender que simplemente son lentos para cambiar de idea. Porque Tauro es básicamente lentitud, sedentarismo e inmovilidad. El pase de una pensamiento a otro, de una acción a otra implica un movimiento que pareciera en primera instancia oponerse a la esencia de Tauro. Tauro es materia y la materia es dura, tarda en cambiar y modificarse. Observemos el mundo de lo manifiesto y veremos que realizar cambios en este plano lleva tiempo.

Miremos ahora al animal: el Toro. Es todo materialidad, ocupe de espacio, densidad. Este cuadrúpedo se halla recostado sobre el césped, recibiendo los rayos del sol, mascando una y otra vez el pasto. Está cómodo, plácidamente durmiendo o simplemente recostado.

Y en efecto, el símbolo de Tauro nos recuerda todo aquello vinculado con el bienestar. El toro está relajado, disfrutando de la naturaleza que le rodea. Tauro es un signo vinculado con el placer (no en vano está regido por Venus). Sus cuatro estómagos y la lentitud en el procesar su alimento se corresponde con la lentitud de la tierra y los procesos específicos de ella que son lentos pero manifiestos. Aquí encontramos otro atributo: la paciencia. Tauro sabe que la naturaleza tiene procesos lentos y lo mejor es intentar disfrutar de ellos.

Y esta misma es la esencia del Toro: lo material y su manifestación en el mundo de lo concreto. En este sentido está vinculado no sólo con el placer y lo sensorial/sensual sino también con la supervivencia.

Por otro lado, si bien el Toro es lento en iniciar un movimiento, una vez que lo hace arrasa con todo. Y es que todo el elemento Tierra es arrastrado con él. Si Tauro es el centro fijo en que se apoya lo más denso y permanente de la su naturaleza elemental, al generar un movimiento tiembla todo con él.

Estos días nuestra conciencia (el Sol) está pasando por el signo del Tauro... y seguirá así durante aproximadamente un mes. Serán tiempos de pocas reflexiones, o de pensamientos lentos. Días para entregarnos o bien al placer o al trabajo (o por qué no, a un placentero trabajo) . Nuestro ser se conectará con lo material y con lo que hacemos en el mundo físico de lo manifiesto. Es el momento de vincularse con nuestro cuerpo y disfrutar de él. Gozar de la belleza que nos ha sido dada y hacer pulsar todo nuestro cuerpo con el Universo. Estamos vivos.

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27 de marzo de 2009

El Destino de cada hombre


Un carpintero ambulante, llamado Piedra, vio en sus viajes un gigantesco y añoso roble que se levantaba en un campo junto a un altar hecho de tierra. El carpintero dio a su aprendiz, el cual admiraba el roble: "Este es un árbol inútil. Si quieres hacer un barco, pronto se pudriría; si quieres hacer aperos se romperían. No puedes hacer nada que sea útil con ese árbol y por eso ha llegado a ser tan viejo".


Pero en una posada, aquella misma noche, cuando el carpintero se fue a dormir, el roble añoso se le apareció en sueños y le dijo: "¿Por qué me comparas con vuestros árboles cultivaos tales como el e
spino blanco, el peral, el naranjo y el manzano y todos los demás que dan fruta? Aun antes de que se pueda recoger el fruto, la gente los ataca y los viola. Sus ramas gruesos están desgajadas, sus ramillas, rotas. Su propio fruto les acarrea el daño y no pueden vivir fuera de su espacio natural. Esto es lo que ocurre en todas partes y por eso hace tanto tiempo que intenté convertirme en completamente inútil. ¡Tú, pobre mortal! ¿Te imaginas que si yo hubiera sido útil de alguna forma hubiera alcanzado tal tamaño? Además, tú y yo somos dos criaturas y ¿cómo puede una criatura elevarse tanto como para juzgar a otra criatura? Tú, hombre morta útil, ¿qué sabes acerca de los árboles inútiles?

"El carpintero se despertó y meditó sobre su sueño y, después, cuando se aprendiz le preguntó por qué precisamente ese árbol servía para proteger el altar, le respondió: "¡Calla la boca! ¡No quiero oír hablar más sobre eso! El árbol crece aquí a propósito porque en cualquier otro sitio la gente le hubiera maltratado. Si no fuera el árbol del altar, le hubieran convertido en leña".




Evidentemente, el carpintero comprendió su sueño. Vio que el simple hecho de cumplir nuestro destino es la mayor hazaña humana y que nuestras ideas utilitarias tienen que ceder el paso ante las demandas de nuestra psique inconsciente. Si traducimos esta metáfora al lenguaje psicólogico, el árbol simboliza el proceso de individuación que da una lección a nuestro miope ego.


Cita: Carl G. Jung, El hombre y sus símbolos

22 de marzo de 2009

Al fin, el nuevo comienzo

Entra el Sol en el signo de Aires, vuelve a girar la rueda zodiacal y nosotros, mortales herederedos de la luz cósmica, empezamos un nuevo viaje.

El verdadero conocimiento no proviene del intelecto,
sino del contacto inmediato. El conocimiento
depende del ser.
Gurdjieff

Aries es el primer signo del Círculo del Zodíaco y decimos que es un signo de fuego. El fuego está vínculado a la energía y la vida (un cuerpo muerto se enfría). Tiene la potencialidad de la vida y además no tiene todavía la pesada sustancialidad de la materia. Así, Aries es energía, energía de comienzo y principios, energía que busca manifestarse.

Aries es el Big Bang. De la nada, surge una explosicón increíble, potentísima de la que surgirá todo el resto. Es que en el principio está escondido también el final (porque Aries viene de Piscis que es el último signo zodiacal).

Estalla el nuevo comienzo. La energía desea manifestarse nuevamente. Aquí la energía es toda para sí. No hay un "otro", no hay reflexión sobre sí mismo. Sólo hay "el haber" o, mejor dicho, el SER. Aries es experiencia, no pensamiento o raciocino sino el descubrimiento de la acción. En Aries no hay fragmentación todavía. Sólo energía, sólo puro ser.

En este sentido, Aries es el signo más inocente del Zodíaco (es el primero) pero también el más honesto. Por eso está representado con un carnero de enormes cuernos. Aries no ve, no piensa, no medita, Aries avanza a todo pulmón refunfuñando y derribando cuanto se encuentre a su paso. No previene sino que resuelve, actúa. Adora el conflicto. Y no es que sea tonto o no sepa pensar sino que se mueve de una forma mucho más intuitiva. El fuego siempre trae el don de la intuición. En el choque, en el golpe, en el hacer hay vida. La acción es vida. El deseo es vida.

Es inmediatez, rapidez y comienzo. Aries es el origen, el instante en que algo empieza. Y en este sentido es un signo sumamente creativo. Porque ama el inicio.

Aries es puro deseo. Deseo de ser sobre todas las cosas. Pero más profundamente es el deseo en sí mismo.

Aprovechemos entonces este mes de Aries, este camino el Sol (nosotros mismos) por el signo para conectarnos con nuestros propios deseos, para accionar a partir de ellos, para hacerlos realidad. Aries es acción, deseo y comienzos. Estamos en un momento donde todo absolutamente es posible. Y recordémoslo, allí donde está el comienzo se esconde también el secreto del final.


+ a.l.e.j.o l.ó.p.e.z +


13 de marzo de 2009



Hey !
Es ahora... es hoy... es ahí donde justo estás...


“No hay momento más sacro que este”, dijo al pasar, el Presente.
Carlos Kaufmann.

Los anteriores escritos nos hablan de tránsitos, de algo que transita por lo tanto que se mueve, que cambia, y que deja un efecto que a la vez es una causa y así en un vaivén incesante. Es harto trillado sentir hablar acerca del TIEMPO, lo que es y significa. Precisamente, en estas cuestiones existenciales, en apariencia simples, es donde nos perdemos los humanos y desperdiciamos el tiempo, valga la redundancia.
Visto como un chiste, el tema del tiempo es muy largo... definirlo hoy y aquí es un lío. Si podemos ver que existe un "tiempo cauntificable" que es el de la física, y un tiempo humano, un poco más complejo, que es el que aborda la antropología o la psicología entre otras. Este es un "tiempo cualitativo" y es el más difícil de definir en el sentido lógico del término. Este es el tiempo que nos atraviesa, el que nos contiene y sucede sin que nada podamos hacer, por lo tanto, como todo lo que nos constituye, es un misterio. Pero que sea un misterio no significa que no podamos decir nada, la vida es un misterio y cuanto hace que de ella se habla.
Los griegos distinguían entre Kronos y Kairos. Simplificándolo, Kronos es un tiempo que apunta a lo lineal, mientras que Kairos apunta al tiempo del sentido, a la temporalidad que es la cualidad del momento. Así, podríamos ver que uno descubre la cualidad del tiempo cuando vislumbra un sentido en las cosas.
La Logoterapia de Vicktor E. Frankl, se basa en que el hombre se enfrente con el sentido de su propia vida para, a continuación, rectificar la orientación de su conducta en tal sentido. Este enfoque terapéutico contempla la transitiriedad esencial de la existencia humana, lo que hace a este enfoque activista y no pesimista. “Nunca me cansaré de decir que el único aspecto verdaderamente transitorio de la vida es lo que en ella hay de potencial y que en el momento que se realiza, se hace realidad, se guarda y se entrega al pasado, de donde se rescata y se preserva de la transitoriedad.” (Víktor Frankl)
Es interesante como de lo transitorio nace la posibilidad de hallar sentido a nuestra vida, de estar más en sintonía con lo que somos y nos sucede alrededor, en definitiva, lo interesante es concluir, que sentir el tiempo nos cura. Visto así, el presente con su particular transitoriedad, se nos vuelve protagonista y a la vez una obviedad: el presente es el único tiempo que tenemos. Creo que es el misterio más extraordinario de la vida: el saber que la plenitud se da solo en el presente. Pero sabemos bien todos, que el apego y el apuro, son nuestros desestabilizadores, antitransitorios y pesimistas más nocivos, que solo nos hacen enfermar y alejar del tan oído sentido común, que hace vigilia en la realidad y que no es otra cosa que el presente.

La plenitud se da solo en el presente. La plenitud que fue, ya pasó, la que no es, no sabemos si lo será. Y lo que sea se va a hacer presente. Entonces, el tiempo humano es una recuperación del presente, no hay dudas. Y se es más humano cuando uno puede vivir el presente con plenitud.
Estamos en el tiempo que el Sol (la conciencia) recorre en la franja zodiacal, el signo de Piscis (la disolución), para luego encarnar en el vital Aries (el guerrero que inicia). Por eso, la propuesta es enfocar este nuevo ciclo con más conciencia de Presente, colaborados con la potencia activista, direccionada y real que ofrece la vibración de Aries, para dar plenitud al deseo y al movimiento de esta danza que es la vida misma. Que después caiga es parte del viaje. Cae y muere porque transita, porque es solo transitando donde existe.

“En el futuro está la posibilidad de cambiar el pasado, prestando toda atención al presente”
Carlos Kaufmann.


Aunque no lo creamos, estar presentes es la experiencia de lo eterno, es una pura y profunda presencia, como un no tiempo, es una plenitud del tiempo. Y también es nuestro misterio.

L i c. M e l i n a E n r i c o.

Fuentes:
Frankl Víctor. “EL hombre en busca de sentido” Editorial Herder. Barcelona 1989
Kaufmann Carlos. “El rocío de la gloria” (sin más fuentes)
Nante Bernardo. “Sobre el tiempo” Revista Ventizca, edición verano, diciembre 2008

3 de marzo de 2009

Los tránsitos en la expansión de la Conciencia


“Lo que importa aquí es que cuando un individuo

dibuja los límites de su alma,

establece al mismo tiempo las batallas de su alma”

Ken Wilbur, La conciencia sin fronteras


Sigamos profundizando un poco en el tema de los tránsitos.


¿Qué es un tránsito? En el momento de nacer y desde el lugar en el que nacimos, podemos obtener una foto del cielo en ese momento. Esta foto es nuestra carta natal y, como tal, nuestro sello astral, nuestro ADN cósmico. Pero la carta natal no es estática sino dinámica, y está siempre en movimiento. Porque los planetas continúan su curso. Así, en esta órbita y viaje constante, hay momentos que se ubican en determinadas distancias respecto a la posición que tenían en el momento en que nacimos. Hay tránsitos personales, transpersonales y otros universales. Por ejemplo, todo el mundo entre los 28 y los 19 años y medio vive el retorno de Saturno a su posición natal.


Tradicionalmente, la Astrología consideraba algunos tránsitos como buenos y otros como malos o peligrosos. Hoy en día, la Astrología psicológica ha intentado cambiar esta concepción alegando que no hay tránsitos positivos o negativos. Y más aún, algunos nos atrevemos a afirmar, que todos los tránsitos son positivos. No es que el tránsito en sí mismo sea positivo sino que posibilita un movimiento expansivo en la consciencia y que habilita mayor vivacidad y creativadad en la expresión de la totalidad de la persona que esté viviendo dicho tránsito.


Para entenderlo, debemos también comprender el mecanismo de la proyección. Normalmente, decimos que somos "esto, aquello y eso otro" (por ejemplo "responsables, ordenados y serios") y negamos ser "irresponsables, desordenados e infantiles"). Al hacerlo, cerramos las posibilidades de expresión de nuestro ser. Es posible que un hombre sea muy ordenado y responsable, pero es posible también que pueda habilitar algún tipo de descontrol o impulso que le permita expresarse más flexiblevemente y creativamente. Si es así, si en verdad tiene un potencial que está trabado por su prejuicio y concepción de que es "ordenado, responsable y serio", va a encontrarme constantemente con gente que se porte irresponsablemente, desordenadamente e infantilmente. Y aún más, puede encontrarse en situaciones en las que esté forzado a actuar de manera irresponsable. Esto, por supuesto, le traerá enormes conflictos porque, luego del acto de irresponsabilidad, la sensación será "¿por qué hice esto? Yo NO SOY así". Pero si lo hizo, es porque lo es. Aunque toda mi personalidad (ya no mi ser) se empeñe en negarlo. No tenemos la posibilidad de ser o hacer aquello que no somos.


La personalidad es aquello de mi ser que reconozco como propio. El Ser está conformado no sólo por la personalidad sino también po aquello que no reconozco como propio y por lo tanto proyecto en los demás. Este hombre que está tan seguro de ser "responsable, ordenado y serio" sabe que hay "alguien" que es irresponsable pero he olvidado quien es, entonces busco juntarme en el mundo con irresponsables para poder satisfacer esa certeza.


Cuando ocurre un tránsito, el Universo nos obliga a testear quiénes somos. Si somos flexibles a la hora de definirnos, sufriremos menos dicho tránsito. Pero, en cambio, si persistimos en cristalizar nuestra personalidad y definir estáticamente quiénes somos, el dolor será mayor. Así, en Astrología, decir que tengo claro quién soy, es posiblemente, errar. Y no habría que vanagloriarse de ser siempre el mismo. Cuando una persona entra en una crisis y no sabe qué quiere, qué está haciendo ni por qué, posiblemente esté más cerca del centro de sí misma que nunca.


Así, un tránsito siempre es positivo en tanto que cuestiona quiénes somos y pone en duda esas fronteras que hemos establecido entre nosotros mismos y el mundo o los otros.


Basta entonces con no temer, con ser flexibles y confiar, con ver que cada experiencia está intentando expandir nuestra conciencia y hacernos crecer a un modo de ser cada vez más amplio, más vasto y creativo. Basta con saberlo: el Universo y su pulso astral siempre complotan a nuestro favor.


¡Confía!


+ a.l.e.j.o l.o.p.e.z +


Imágenes de Marta Minujín

15 de febrero de 2009

La naturaleza de los tránsitos

Hace pocos días, me sorprendió una mujer preguntándome cuándo iba a dejar de estar aspectada por Marte. Decía que desde hacía tiempo se enfermaba seguido y que ya estaba cansada. Los síntomas eran de fiebre y distintas inflamaciones. Sabemos que las inflamaciones son siempre una lucha contra "algo". Basta observar qué parte del cuerpo está inflamada para entender contra qué se está luchando. La fiebre suele ser una lucha interna.

Lo que me sorprendió de su planteo no fue la repercursión corporal del tránsito sino la interpretación que ella había hecho del mismo. Esta mujer estaba deseosa de que Marte siguiera su curso, dejara de aspectar alguno de sus planetas en posición natal y así cesaran sus enfermedades. Pareciera ser que nunca se le ocurrió pensar que dichas enfermedades y malestares podían estar transmitiéndole un mensaje.

Creo que en general, tenemos cierta tendencia a desvalorar la naturaleza verdadera de los tránsitos. Al fin y al cabo, ¿qué puede significarme que un pedazo de materia inerte esté dando vueltas en lo alto del Cosmos?

Puede significarme muchísimo, sin duda. Pero he de saber leer su mensaje.

Primero debemos entender que los tránsitos son un ciclo. "Como el Astro, sin prisa pero sin descanso" dice Goethe. Y en efecto, el curso planetario es matemático y constante. Sin embargo, nosotros los astrólogos insistimos en confiar que junto a este predeterminismo fáctico se eleva también nuestra libertad.

Un tránsito es un proceso. Un planeta no llega de súbito a aspectar, por ejemplo, nuestro Sol sino que poco a poco va acercándose a él. De ahí la importancia de los orbes y de ahí que no deberíamos contentarnos con pensar que cuando "pasa" un planeta tendremos mala suerte o una buena racha si creemos que es un planeta beneficioso (cuando en realidad no existen planetas buenos o malos). A menudo hacemos esto. Se acerca un fuerte tránsito de Saturno y decimos que viene un momento difícil (cuando quizás queremos significar "doloroso") y esperamos poder subsistir al choque hasta que el tránsito salga del orbe y termine.

Pero un tránsito nunca acaba y tampoco empieza. Porque un planeta que hoy aspecte mi Sol, eventualmente volverá a aspectarlo y, es posible, que en el intermedio aspecte también otros planetas en mis posiciones natales. Cada vez que aspecte a alguno de ellos, se jugarán todos los temas de las anteriores veces en que tuvimos que soportar aspectos con dicho planeta. Y sólo depende de cómo hayamos manejado la relación anterior, cómo lidearemos con esta.

Un tránsito es un proceso... hay algo que va gestándose y que da picos o claves en los momentos de los tránsitos exactos pero nunca es súbito. Y aquello que fue gestándose es una parte de mi propio ser. Es el Ser que lucha por expresarse con mayor creatividad que va modificando a la personalidad, forzándola a estos tránsitos y a estos cambios. Podríamos llamarlo "madurez" o "crecimiento" pero algunos de estos sucesos son dolorosos y no sabemos cómo manejarnos con ellos no necesariamente por ser inmaduros o infantilos sino por ser humanos.

Entonces, lo que intento decir es que la próxima vez que vivamos un tránsito (y posiblemente cada día vivamos uno) no intetemos verlo aisladamente sino como parte de un mensaje que viene de nuestro Ser, como parte de un Todo del que formamos parte, como parte de nuestro pulso vital.

Estamos vivos. Pulsamos... y los tránsitos son el ritmo con que se expresan las pulsaciones de nuestro corazón astral. Seamos modestos y escuchemos...

+ a.l.e.j.o l.ó.p.e.z +

19 de diciembre de 2008


CELEBRAR LA NAVIDAD


De eso se tratan estos tiempos. Llegan las fiestas y todo comienza a alborotarse, el calor y el estress del año que culmina colaboran para que "las fiestas" adquieran un tono más cahótico. El consumismo toma protagonismo, en todas sus facetas, compramos regalos, compramos comidas, bebidas, compramos de todo y mucho. Viajamos kilómetros, nos encontramos con afectos y desplegamos una serie de movimientos para estos días.

La cuestión es que todo este alboroto nos desordena, nos agita emocionalmente y sin conciencia, y entonces es cuando el verdadero sentido de "celebrar la Navidad" deviene en otra cosa.

Con la Navidad, así como con el Año Nuevo del 1º de Enero, celebramos NACIMIENTOS, y quizá sea esto lo que no logramos apreciar aún. Nos vinculamos con lo naciente desde un lugar material y lleno de excesos, tapamos con objetos y comidas lo que deberíamos llenar con amor y calma. Jesús nació en la Tierra, rodeado de animales y bajo el manto de estrellas. María lo asistió desde su intuición materna. Fue un nacimiento nutrido de amor.

Creo que deberíamos reflexionar acerca de como recibir estos momentos. La Navidad invita a celebrar la existencia, la vida emergiendo en calor de hogar y el año que entra como este ser a quien hay que asistir y darle la bienvenida al mundo.

Mi deseo es que en estas celebraciones meditemos un instante. Que conectemos con el Cielo y su inmensidad, y desde la Terra, que es nuestro hogar, elevemos intenciones a fines a nuestro proio interior, afines a lo más genuino que nos habita.

El Universo responde, habilita la prosperidad. Si desde una actitud humilde de recién nacidos pedimos un regazo de amor, el año que crecerá nos alimentará en todos nuestros contenidos (mente, cuerpo y espíritu). Aprovechemos la Navidad para sentir que necesitamos unos de otros, que estar es estar en red, conectados. Y si los enlaces son de Amor, la Vida misma se desenvuelve armoniosa y habilitando congruencia entre lo que somos y el destino que tejemos.


Felicidades para todos.

Brindo por la Vida, los Nacimientos y los Finales de Ciclos que permiten que todo siga pulsando, que la vida sea un ritmo que nos invita a danzar en su presente, nuestro presente.
M e l i n a E n r i c o

8 de diciembre de 2008

la vida a ti debida


"Sólo aquello que es capaz de autodestruirse está verdaderamente vivo"
C. G. Jung


Algunas sincronías plutonianas...


Según el griego "sincronía" es syn ("juntamente a") Chronos (Dios del tiempo). Es decir que habla de dos sucesos que ocurren en simultáneo. La Astrología nos enseña que esta simultaneidad no es casual (aunque no responda al pensamiento causal).

Los planetas exteriores (Neptuno, Urano y Plutón) fueron descubiertos recientemente y, para entender sus significados, los astrólogos tuvieron que observar las sincronías de los mismos.

Es interesante recordar la historia acerca del nombre que se le asignó a Plutón. Fue descubierto en 1930 por Clyde William Tombaugh quien preguntó a su hija cómo llamarlo. Ella eligió bautizarlo "Pluto" por el perro de Mickey. Aquí tuvimos el primer indicio de su posible significado astrológico ya que Pluto es, en inglés, el nombre del dios que rige el mundo de los muertos.

El descubrimiento de un planeta acontece cuando la mente humana es capaz de hacerlo consciente. Esta posibilidad se manifiesta en el mundo externo. Lamentablemente, muchas veces de manera desastrosa. Y de qué otra forma podría haberlo hecho Plutón, siendo dios del Inframundo, más que trayendo su reinado a nuesta vida diaria.

Alrededor de 1930 surgieron los grandes líderes despóticos que fundaron las peores dictaduras: Hitler (comenzó a gobernar su país en 1933) y Mussolini (sostuvo su dictadura desde 1922 hasta 1943 cuando fue encarcelado). La idea de un ser superpoderoso trayendo terror y miseria a la humanidad es parte de la imaginería plutoniana.

Dijimos antes que Plutón trae muerte y transformación, trae cambios de un nivel de intensidad altísimos. Es una época en la que surgen personajes de un poder extremo y capacez de movilizar masas: Stalin, Mao Tse...

Con Plutón todo es masivo, todo es intenso y nada resulta sutil. 1929 es el año en que Estados Unidos y el mundo sufren uno de los golpes económicos más importantes de la Historia: cae la Bolsa de Wall Street.

Plutón es lo oculto y lo desconocido. Ya en esta época, terminan de definirse claramente las ideas del psicoanalisis que tanto hincapié hace en el inconsciente y en las pulsiones ocultas, latentes y desconocidas.

Ahora bien, todos tenemos Plutón en alguna posición dentro de nuestras cartas natales (sin duda más de uno preferiría haber podido ahorrarse este planeta). Los tránsitos con Plutón parecen llegar súbitamente y cambiar por siempre el curso de nuestras vidas. En general, acontece una confusión ante semejante fuerza desestructurante y que derriba todo lo que parecía creer/entender/saber/SER. El sujeto no entiende cómo, súbitamente, todo se ha trastocado. Esta sensación nos disgusta tanto que al ser un planeta de pequeñas dimensiones, hemos optado por purgar el miedo rechazándolo y humillándolo en la categoría de "planeta enano".

Es importante comprender que este desconcierto absoluto que sobreviene con un tránsito de Plutón lo genera la consciencia y no Plutón mismo. El dios del Inframundo no busca generar miedo sino tomar aquello que es para él, y aquello que ahora pertenece a su reino. Somos nosotros, hombres, finitos, pequeños, inseguros y apegados que nos negamos a rendirle el merecido tributo.

Esta es la hora de soltar, no de aferrar y de recordar aquello de que sólo poseemos aquello que no amarramos.


Con toda nuestra modestia, demos las gracias al dios por recordárnoslo...


+ a.l.e.j.o. l.ó.p.e.z. +

Imagen: Plutón visto por el Hubble.


23 de noviembre de 2008

Entrando a Capricornio...



"...pues por ser implacable e inexorable es Hades el dios más aborrecido por los mortales..."
Homero, la Ilíada, Cap. 9 verso 158

Plutón en Capricornio, un pulso vivo

Prontamente entrará Plutón al signo de Capricornio. Este planeta es posiblemente uno de los más temidos a nivel astrológico. Es importante entonces que tengamos un acercamiento comprensivo para no desesperarnos en la opresión del miedo y ante todo recordar que simboliza otra función necesaria en el Cosmos. De otra manera, no estaría infalible haciendo sus viajes astronómicos dentro de la Eclíptica.

Iremos tratando de ver y reconocer distintos aspectos del mismo para poder vincularnos con él ya no desde la súplica o el miedo sino con un sentido valiente que se atreva a mirar de frente aquello que hay ver.

En la mitología greco-latina, Plutón o Hades es el rey del mundo de los muertos. Es interesante ver que astronómicamente el planeta también pertenece a un sistema dual que incluye una luna “Caronte” quien era nada menos que aquel que transportaba las almas de los muertos. Es posible atravesar el río que nos separa de Plutón. Pero el precio es alto. ¿Qué cobraba el barquero?: una moneda de plata. Astrológicamente, la plata se corresponde con la Luna quien simboliza nuestros refugios y lugares de seguridad. Así, para llegar a ver al dios de los muertos, deberemos renunciar a nuestro lugar de seguridad ya que, de lo contrario, la protección se convierte en sobreprotección y así, en limitación.

Otro mito conocido de Plutón es la historia que lo vincula con Perséfone. Cuando ella iba a tomar un narciso, se abrió la tierra y fue tomada por el dios. Una vez en el inframundo, probó una granada cayendo presa de la ley que imponía que todo aquel que comiera en el mundo de los muertos nunca se iría de él. Al ser regente del inframundo, de aquello que está más allá del mundo, se nos aparece como emperador en el reino del oscuro y desconocido inconsciente. Perséfone al probar el sabor de este lugar desconocido para la consciencia, ya no puede volver al mundo de luz. Pierde toda inocencia como así nosotros al atrevernos a intentar mirar cara a cara los lazos con que nos ata nuestra propia mente. Sin embargo, por amor a su madre y a la Tierra, se le permite cada seis meses volver con los vivos. Perséfone simboliza así la unión entre el mundo consciente y el inconsciente.

En general, aquel que descendía al Reino de Hades, ya no podía volver al nuestro. Salvo contadas excepciones. En este momento se me ocurren cuatro (además de Perséfone misma): Orfeo, el poeta; Heracles (o Hércules), el héroe; Odiseo, el astuto y Psyche, la amada de Eros. Si además tenemos en cuenta los mitos romanos, también deberíamos contarlo a Eneas, el piadoso. Quiere decir que la presencia de Hades no necesariamente mata y que, en efecto, se puede sobrevivir a ella, retornando fuertes, vigorosos y aún vivos.

Así comencemos por no temer la entrada del dios a este nuevo signo, sino por festejar, la vitalidad que nos trae.

Y recordémoslo siempre… Plutón es regente de los muertos para garantizar que nada de lo difunto le quite a lo vivo. Desde esta perspectiva, no es ni más ni menos que un pulso que aboga por la vitalidad del Universo.

a.l.e.j.o. l.ó.p.e.z.

(en la imagen: Caronte y Plutón vistos por el Hubble)

18 de octubre de 2008


En el mes de L I B R A

El Amado y la Amada

Urano y Gea danzando


En el Edén mítico, el goce de estos amantes originarios no tenía nada que ver con la autocompletud o con un paraíso condicionado por el tiempo y las dualidades de la existencia humana. Urano, el gran amado, haciendo presencia con su fuerza vital, su empuje constante y varonil. Siempre hacia lo femenino, sin resistirlo. El amplio Cielo disparando poder, luz y movimiento en su andar. Y Gea, la gran amada, sabia, reposando tierna sobre la hierba. Joven y sensible como la doncella, compleja y madura cual madre nutriendo. Venus y la Luna receptivas al abrazo potente masculino.

Fundidos se hacían magnánimos instante a instante en un eterno presente. En su orgasmo, sagrada condición, expresaban el misterio sexual de todo lo viviente.

Libres, abiertos, complementarios, bellos…

La historia humana no pudo soportar semejante impronta. Es un hecho que solo tocamos ese milagro brevemente y siempre anhelamos el retorno a ese abrazo extático. Algo irrumpió en nuestras conciencias, algo hizo que varones y mujeres experimentemos nuestros encuentros desde la división que cada sexo ha sentido desde siempre. Nuestras partes escindidas, Madre o Mujer Amante; Padre o Varón Amante como una raya, dividiendo y contorneando el ego, haciéndonos seres lineales viviendo en el pasado o ansiando lo que vendrá.

Sin embargo, cada vez que el AMOR irrumpe con su pulso vital, cada vez que un HOMBRE y una MUJER se encienden mutuamente a través del deseo, se recrea el escenario místico de Gea y Urano. Como chispa divina, destella en nuestros cerebros el máximo misterio de la Vida.

Aunque dure lo que el aleteo de una mariposa, alcanza para colmar los corazones y rememorar esa amorosa alquimia que templa en nuestro interior.

Fluyamos con la corriente de la vida, seamos permeables a los ritmos naturales, renovemos la percepción, lo sublime de oír, oler, ver y tocar. No es necesario ir tan lejos ni tan afuera para recuperar nuestra esencia originaria. Amar es incluir, solo se trata de incluirnos sin temor entre nosotros mismos y el Universo.

Armonía por nuestra dualidad, Salud por su expresión


L i c. Me l i n a E n r i c o

14 de septiembre de 2008

Saturno vs. Urano, el Hijo contra el Padre

la búsqueda del origen


En el post anterior, la posición celestial de Saturno en oposición a Urano. Para pensar más acerca de determinadas posiciones, proponemos ahora, mirar historias y mitos que nos ayuden a meditar en ellas.

Urano es en la mitología griega, el dios del Cielo. Y su mujer es Gaia, la Tierra. Agotada de los frenéticos arrebatos sexuales de su esposo (y de sus monstruosas consecuencias ya que todos sus hijos eran Titanes o Cíclopes), Gaia decide rebelarse contra él. Pide entonces ayuda a sus engendrados pero ninguno se atreve a enfrentarse al padre. Dudan y temen todos ellos hasta que Saturno, Chronos, el Señor del Tiempo, decide oponerse a su progenitor y cortarle los testículos. Así no lo matará pero le agotará sus impulsos sexuales. De la sangre nacen las Erinias (monstruos encargadas de la venganza familiar, y representantes de la culpa saturnina) y del contacto de sus testículos con el mar, nace Afrodita, diosa del amor y todo lo bello.

La lucha entre Saturno y Urano es la lucha entre orden y caos, entre estabilidad/seguridad/tradición y libertad/creatividad. Vivmos entonces estos polos: el reino de Urano y el caos o el reino de Chronos y el tiempo. Nos cuesta pensar ambas cosas a la vez.

Llama la atención que sea el planeta Urano de tan particulares características con respecto a sus hermanos del Sistem Solar ya que su forma de rotación hace que los polos encaren al Sol de forma que toda una mitad del planeta queda siempre a oscuras.

Normalmente, entendemos a Urano como un planeta transpersonal, es decir que busca vincular a todas las personas como una unidad en la red humana. Los planetas transpersonasles (Plutón, Neptuno y Urano) nos piden romper la consciencia del ego y hacer eje en nuestro centro pero en relación a toda la Humanidad. En este sentido, Urano se asemeja a Prometeo, aquel que prefirió sacrificarse a si mismo en beneficio del resto exponiéndose a robar el fuego divino para dárnoslo a los hombres. El fuego de Prometeo suele tener un precio muy caro: realiza una tarea por la Humanidad pero la Humanidad luego lo rechaza. He aquí el vanguardista, el líder político que busca un mundo mejor, el artista callejero que prefiere vivir de un modo distinto pero en contacto al origen. Personalmente, cuando me encuentro frente a semejantes manifestaciones del dios de la creatividad y la libertad, no puedo más que hacer una reverencia de respeto ante aquellos que prefieren exponerse a vivir fuera de nuestros sistemas en pos de otorgarnos libertad y creatividad. Son éstos hombres que están en pleno contacto con Urano (y en pleno rechazo de Saturno). Pero no es necesario ser "grande" para vivir esta tensión. Los planetas vibran en todos y el mismo riesgo lo siente aquella ama de casa que prefirió esta vez agregar un poco más de pimienta en la receta tradicional que le ha enseñado su abuela y, por qué no, también un poco de estragón, dandole así un sabor nuevo, único y por completo diferente. La creatividad se manifiesta en todos los órdenes y niveles.

Por otra parte, tenemos la burocracia que intenta impedir que el revolucionario haga nuevas propuestas, el sistema de museos que decide qué arte es bueno y cuál no lo es dejando de lado al vanguardista loco y desquicidado, y la policía que busca apresar a estos hombres que lo único que quieren es otra forma de vida. Por supuesto, también está la abuela de aquella señora que al probar la cena le criticará su capacidad para la cocina pero nuestra ama de casa reirá en silencio. Ésta es la manifestación de Saturno y el rechazo completo de Urano.

Ambos casos están polarizados y ninguno ha conseguido unificar en una acción clara y direccionado el poder de la creatividad en el sostén de la estructura y la forma. Los griegos nos enseñan que Prometeo se vio luego encerrado en un ciclo que se repetía siempre: estaba atado a una roca y un águila le comía el hígado durante el día mientras que el órgano volvía a crecer de noche; así hasta el infinito. No existe creatividad sin orden. Siempre que nos apoyemos de un lado, se manifestará y el otro y viviremos dicha manifestación como opuesta a nosotros mismos.

Pero si en el Cielo están ambos planetas es porque también nosotros podemos cumplir ambas funciones.

Todos en nuestras vidas sentimos la oposición planetaria de Urano y Saturno en el momento en que debemos enfrentar a nuestros padres. En efecto, el Hijo debe convertirse en el Padre pero para hacerlo debe oponerse a él, reinterpretar su origen y encontrar su propia forma de ser. Este es un momento de suma tensión psicológica y los griegos lo interpretaron con Saturno, Chronos, que solía devorar a sus propios hijos por miedo a ser derrocado.

Urano fue primero y luego Saturno. Urano es origen y origen es creatividad. Ser "original" no es oponerse al orden, sino volver a Urano, volver al principio. Para hacerlo no hay que negar a Saturno (la realidad, el orden establecido, el propio límite) sino reconocerlo. Chronos corta los genitales de su padre con una guadaña, símbolo de la muerte. El orden en exceso mata a la creatividad. Pero el orden en la medida justa aporta libertad. Sólo al conocer nuestros límites somos verdaderamente libres.

Saturno en oposición a Urano nos pide buscar formas, estructuras novedosas, creativas y en pos de beneficiar a toda la humanidad. Nos pide ser Prometeos sin renunciar a nuestra vida en la cotidianeidad.


* a.l.e.j.o l.ó.p.e.z


Imagen: un artista callejero representando a Prometeo robando el fuego a los dioses

30 de agosto de 2008

El Cielo de Hoy
SATURNO EN OPOSISIÓN A URANO

Para relatar de qué se trata este importante fenómeno, emplearé un lenguaje claro y simple para una mejor comprensión y para que la información llegue a todos sin mayor dificultad.

Como bien sabemos Urano y Saturno son dos de los planetas que pasean por nuestro Sistema Solar. Saturno forma parte de los que se llaman "planetas personales", y es el último de ellos. Es denominado así porque su vibración energética opera sobre aspectos más claros, consientes o visibles de nuestra identidad. Urano, en cambio, se agrupa junto a Neptuno y Plutón, en los llamados "planetas transpersonales". La vibración energética de los transpersonales se evidencia en la polarización de la psiquis humana. Es decir, estos últimos crean una distancia entre aspectos opuestos complementarios que para el yo es vivida como una separación (o soy controlador y dominante o me someto y soy impotente es un ejemplo de polaridad plutoniana; o soy demasiado sensible y permeable a todo o me pongo rígido y reactivo por la falta de bordes)

Ahora bien, antes de contarles que provoca que Saturno y Urano estén opuestos en el Cielo, es decir en frente uno del otro, voy a explicarles la función, cualidad y correspondencia de cada uno. También seré simple.

Saturno es el gran regulador del sistema. Límite, orden, estructura, trabajo, seriedad, ley, esencia son palabras que muy bien lo definen. Es el regente de Capricornio, el tercer signo de Tierra. En el cuerpo rige los huesos y la columna vertebral, los dientes, cabellos y uñas. Qué sería de nosotros sin columna y huesos? Como verán, es el gran sostenedor, su pulso es fundamental para la existencia. Saturno delimita, acota hacia lo necesario, es frío, austero y gris. También solitario y perseverante. Conoce muy bien de tiempos, del tiempo de cada cosa. Es por esto último, una energía que lleva años asimilar, y que por lo tanto, los primeros períodos de vida no se es muy consiente de ella y se proyecta en otras figuras (padres, autoridad) necesariamente. Luego es vital, como nuestra columna.

Urano, es el rayo del cielo. Emite solo el pulso presente, lo que es aquí y ahora. Es la potencia creativa por excelencia, lo que es ya nunca será, por lo tanto no hay molde y estructura que lo avalen. Urano es vacío por ausencia de pertenencia y estructura. Es liviano como el Aire que es su elemento. Su regente es Acuario, tercer aéreo, el gran creativo, que encarna mejor que nadie la libertad. Urano nos trae el concepto de diferencia, de sintonizar con lo diferente. La chispa divina, el instante único y liviano porque no tiene historia, más bien es futurista.

Que puede pasar con estas dos potencias cara a cara en el espacio?

Muchas cosas, y reitero nuevamente, seré clara.
Como somos empíricos, acontecimientos en nuestro planeta que responden a esta vibración son por ejemplo, accidentes aéreos, demoras o desorganizaciones en vuelos o aeropuertos, que de hecho ya están sucediendo. También lo es que los candidatos para la presidencia de EEUU sean Barack Obama joven, demócrata, nuevo y John Mc Cain con más experiencia, años y conservador en su ideología. Además de esto, para quienes son más perceptivos, se siente un clima de extrañeza en el aire, como si algo nuevo y sorprendente estuviera por suceder y algo persistente lo frenara, lo haría esperar.
Para quienes conocen acerca de su carta astral, es útil observar por que casas están transitando Saturno y Urano. En ese eje de casas se percibirá la vibración del tránsito que durará alrededor de un año y medio.

Justamente esa es la información. Urano y Saturno en el cielo nos hablan de algo que necesita salir, expresarse con libertad y creatividad, pero que es detenido, que aún no tiene la suficiente madurez, fuerza y seguridad para emerger. Este tránsito planetario nos habla de una tensión entre lo viejo, estructurado y cristalizado y lo nuevo, libre y jugado por decirlo de algún modo. Expresa también una tensión entre el pasado y el futuro. No es coherente interpretar esta posición como una libertad encarcelada o un querer volar con pesas en los pies. Sino la idea es que, algo nuevo y diferente sucederá, un cambio abrupto seguramente, para el cual aún debemos prepararnos más, comprender y consumar las resistencias, las rigideces del pasado. El salto vendrá pero será luego de asentar completamente los pies en la tierra.

Es por eso que mi intención es nuevamente conectarlos con el pulso de los astros. El Cielo en la Tierra y la Tierra en el Cielo, eso es sincronicidad. Por eso, seamos armónicos en nuestro presente con esta vibración. Revisemos individualmente nuestras resistencias, apegos, lugares duros y rígidos, nuestro costado estructurado no para desarmar o eliminar la estructura, sino para actualizarla, darle un aire, una nueva organización.
Son tiempos de desarticular lo que nos sostiene porque ya es viejo y eso se va a sentir... es tiempo de darle un nuevo ajuste a nuestros pilares, a nuestra ley, porque el cambio vendrá y a todos nos gusta volar alto y liviano. Para sentir la libertad en nuestros rostros y la entrega en nuestros corazones seamos suelo preciso para nuestros pies y jueces asertivos de nuestras leyes.
Es claro... siempre con AMOR


L i c. M e l i n a E n r i c o

22 de agosto de 2008

El Sol

Para despedir al Sol en Leo que ya está entrando en Virgo, algunas fotos del Rey de nuestro Sistema. Sepan disfrutarlas.

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Los autores de las imágenes son Gusev Crater y Larry Alvarez. Pueden ver más fotos de Larry Alvarez en http://www.space.com/amazingimages/?page=homepagex&member_id=00829856&cat=s&m=0&p=

12 de agosto de 2008

La zona oscura de la luz solar



Phaetón era el hijo de Helios, dios del Sol.


En cierta ocasión puso en duda la palabra de su madre y temió no ser hijo de la divinidad masculina. Así, recurrió a Helios mismo y le consultó. Su padre le prometió concederle lo que quisiera como forma de prueba.


Phaetón quiso entonces manejar el carro sobre el que el Sol viajaba para circular por el Cielo.


Por supuesto, su padre se lo advirtió. Los caballos eran bravos y no temerían y respeterían al hijo igual que al padre. Phaetón no estaba acostumbrado a ordenar a semejante bestias. Helios pensó que no vería las marcas que habría dejado en sus viajes anteriores y temió por la tierra y por las constelaciones. "Ni demasiado alto, ni muy bajo, hijo mío, el camino del medio es el más sano".


Pero Phaetón no temió y precipitadamente se subió al carro tomando las riendas hípicas demasiado rápido. Sonrió, contento, orgulloso, sabiéndose poderoso e importante. Miró a Tetis, la diosa del mar, y le hizo un gesto rápido para que abriera las compuertas. Al fin, amaneció.


Los caballos se descontrolaron. Avanzaron a toda velocidad. Phaetón intentaba controlarlos pero los animales no obedecían. Subieron alto y las estrellas temieron, las constelaciones lloraron y suspiraron. Bajaron luego de súbito, y así quemaron parte de África generando desiertos y ennegreciendo la piel de sus habitantes. Se desplazan a una velocidad exuberante. Alcanzaron incluso a la luna que sorprendida, se agitó al ver pasar el carro de su hermano. Temió la madre tierra. Phaetón no tenía control alguno y estaba cada vez más bajo. Los campos se quemaban, la gente sudaba y moría de calor, los hombres se desesperaban.


Zeus oyó los gemidos de la Tierra y decidió detener el carro que ya alcanzaba tal velocidad que parecía inalcanzable. Así, Crónida Zeus lanzó un rayó directo a uno de los ejes de las ruedas del carro. Los caballos al fin se detuvieron, se rompió el carruaje y Phaetón cayó desde lo alto.




Para que el Hijo se convierta en el Padre debe poder pasar la prueba. La prueba es el descubrimiento de la propia identidad.


Leo es el signo regido por el Sol, Rey de nuestro sistema. Pero la función solar no es soberbia sino humilde. Helios nos regala su calor y su luz sin pedir nada a cambio, entiende, que tan sólo cumple una función.


Recordémoslo, en el Universo hay miles de soles como en la tierra pulsan infinidad de corazones dentro de cada pecho humano.


Estamos vivos, pulsamos...

29 de julio de 2008

Amaterasu y la luz del Sol

Si pudiéramos ver las estrellas, podríamos ver entonces que el Sol se encuentra ya en la constelación de Leo. ¡Feliz Cumpleaños a tod@s l@s leonin@s! De regalo, un mito solar que nos llega de Japón.














Amaterasu es la divinidad solar japonesa. Contrariamente a la mayoría de las religiones, aquí nos encontramos con una divinidad solar femenina.



Su hermano Susanowo, el dios de la tempestad, se entretenía destruyendo sus campos sembrados. Si bien es cierto que ella había jurado perdonarlo siempre, no pudo hacerlo cuando lanzó un caballo en el medio del telar de sus doncellas haciéndoles morir del susto.



Afligida, enfurecida y entristecida, Amaterasu decidió por siempre esconderse en una cueva.



Así llegó el mal al mundo. En la oscuridad se multiplicaron los demonios, murieron los campos, y todos los seres entraron en desesperación.



Se juntaron entonces los 8 millones de dioses en una asamblea para encontrar una forma de revertir la situación. Elucubraron un plan.



Un espejo enorme fue colgado de un árbol grandísimo. Y una fiesta como no hubo otra en el curso del mundo fue celebrada. Uzume bailó una danza alegre, festiva y llena de vida marcando el ritmo. Todos reían, festejaban, cantaban.



Amaterasu escuchó los ruidos desde dentro de la cueva y le llamó la atención. Así se asomó y preguntó por qué bailaba Uzume y por qué festejaban los demás dioses si ella estaba apartada del mundo y la tierra ahora en sombras. "Porque ha nacido una nueva diosa, de rostro más brillante que el tuyo".



Amaterasu no pudo contener la curiosidad. Paso a paso fue saliendo lentamente mientras un dios la tomaba de la mano y la guiaba y otro colocaba una espiga detrás diciendo "más de aquí ya no volverás". La diosa solar se encontró al fin al espejo y se enfrentó con una imagen casi cegadora, de una belleza extrema y una paz desconocida. "Omo-shiroi" exclamó, que quiere decir "fascinante". Fue sólo más tarde que comprendió que estaba mirando su propia imagen.

25 de julio de 2008

HOY... el Tiempo es Arte...


"Es verdadero, verdadero, sin duda y cierto:

lo de abajo se iguala a lo de arriba, y lo de arriba a lo de abajo,

para consumación de los milagros del Uno.

Y lo mismo que todas las cosas vienen del Uno,

por la meditación sobre el Uno,

así todas las cosas han nacido de esa cosa única, por modificación.

Su padre es el Sol, su madre la Luna,

el viento lo ha llevado en su vientre; la Tierra es su nodriza.

Es el padre de todas las maravillas del mundo entero.

Su fuerza es orbicular, cuando se ha transformado en Tierra.

Separarás la Tierra del Fuego, lo sutil de los grosero,

suavemente y con gran Entendimiento.

Asciende de la Tierra al Cielo y vuelve a descender a la Tierra,

recogiendo la fuerza de las cosas superiores e inferiores.

Tendrás toda la gloria del mundo y las tinieblas se alejarán de ti.

Esta es la fuerza de las fuerzas, pues vencerá todo lo sutil y atravesará lo sólido.

Asi se creo el Mundo.

He aquí la fuente de las admirables transmutaciones y aplicacines indicadas aquí. Por eso me llaman Hermes Trismegisto,

porque poseo las tres partes de la sabiduría universal."



De Hermes, mensajero de los dioses, deriva la hermenéutica,

primer texto de Alquimia.


Hoy seamos alquimistas del presente, de nuestro presente. Desde nuestra vertiente humana integremos el poder creativo y único, con la dimensión del Tiempo y el Espacio. Sintamos la Vida hoy, apreciemos su Sustancia desde la Tierra donde habitamos para que los Dioses del Cielo festejen la gracia, y la transmuten en lluvia de Plenitud.


Bendiciones a todos y todo lo creado:


L i c. M e l i n a E n r i c o.

23 de julio de 2008

25 de Julio: día fuera del tiempo


Los mayas llamados por algunos los maestros del tiempo, dejaron sus inscripciones en piedras. Una cuenta natural del tiempo de 13 Lunas (meses) y una cuenta Sincrónica galáctica de 20 Sellos. En estas 13 lunas de 28 días cada una, haciendo un total de 364 días, queda un día “fuera del tiempo”. Un día que ellos utilizaban, para la Purificación del año, donde entregaban todo lo que habían vivido, y de esta forma se preparaban para iniciar el nuevo anillo (año).

Hoy en día, a esta fecha, el Movimiento Mundial por la Paz se comprometió con dedicar este día en memoria del Pacto de Paz de Roerich, firmado el 15 de abril de 1935 en Washington, adoptando a la Bandera de la Paz como símbolo.

Dediquemos este día al Arte, a la Cultura, a la Paz. Haciendo arte, transformamos, reciclamos, nos disponemos a comenzar, produciendo vacío, podremos construir, un arte que nos lleve a conectarnos, hacer que nos volvamos a ver como humanos generando una cultura de paz, de confianza, y reciprocidad en los lazos afectivos. Tomémonos de las manos, formando un círculo, respirando profundamente…soltando la respiración fuerte, tres veces para descargarnos, luego con los ojos cerrados volvemos a respirar sintiendo el aire recorrer nuestro cuerpo…la exhalación se dirige al centro, y se une con la de todos, al volver a inhalar lo hacemos desde el centro del círculo, dejemos que todo se funda, que todo sea vacío, y ahí, cantemos, bailemos, hagamos música, pintemos, y meditemos en la paz. Impregnando PAZ.

“Donde hay paz, hay cultura; donde hay cultura, hay paz” Nicolas Roerich (1874 – 1647)

Noche Solar Azul
Juan Manuel Moro
moro.juanmanuel@gmail.com


Imagen: bandera de la paz

15 de julio de 2008

El Ser Humano y el Zodíaco


"Y ahora entendemos lo que en otro caso sería incomprensible: cómo sucedió que para los pueblos antiguos el culto a los animales fuese en realidad el culto al zodíaco.Pues lo que aquellos reverenciaban en el animal no era el animal mismo, sino la divinidad, que en el animal había dejado su huella en la Tierra; de modo que el antiguo se inclinaba a reverenciar esta huella divina. El culto a los animales era un besar piadoso la huella de aquellos seres superiores de naturaleza divina; el hombre antiguo (prehistórico) entendía, a partir de la influencia total de la divinidad, las fuerzas que irradiaban el zodíaco. Y cuando los hombres de aquella era arcaica, hace muchísimos miles de años, caracterizaban las diversas regiones del zodíaco celeste con nombres de determinados animales, ello quería indicar que los antiguos sentían 'cómo' de aquellas regiones les llegaban a ellos las mismas fuerzas divinas que ellos intuían en el reino de los animales y cuyo eslabón hereditario inmediato era en la Tierra el ser humano, esto es, el heredero y el perfeccionador de aquello que vivía en la piedra, en la planta y finalmente en el animal como precursor del hombre, en aquellos tres reinos que el ser humano reunía dentro de sí para transmitirlos al cuarto reino, a saber: el estado evolutivo de embrión divino sobre la Tierra, que llamamos 'ser humano'."



Oscar Adler